en la línea 562 siempre pasan cosas.
salgo a las 4:52 de mi hogar y el
bondi pasa frente a mi ojos. ¡¡¡estaba a 1/4 de cuadra!!!. (archi bronca)
ok. un flaco corta el pasto con una
bordeadora muy cerca de mí.
frrrrn frrrrrrn frrrrrrnn. me asusta ese ruido. pienso en que si hay piedras en el suelo, me puede sacar un ojo.
ok. me corro
- 15 fríos minutos más tarde -
the bondi is there.
yupiiiiiiiii yupiiiii.
ni bien subo, miro a una vieja y ella hace lo mismo.
voy al centro del transporte y me sujeto del caño
sudado por un
ex-pasajero
probablemente tímido.
la señora sigue
contemplándome.
la siento.
me observa por que sé que me quiere decir algo.
¿qué será?
de a poco se va acercando hacia mí. pienso que tal vez es demente, que tal vez me parezco a su nieta. que tal vez, no sé, soy yo misma
evolucionada que me vengo a salvar la vida y a auto-revelarme el sentido de mi existencia.
ok. llega hasta mi lado. deja pasar unos minutos y me dice hola.
a:- hola, le digo
b:- me gusta tu pelo
(me aterro. me intimido levemente. está muy cerca mío, casi me roza)
a: ja. gracias
b: ¿quién te lo corta?
a: mi peluquero (
rubén) que trabaja en "
ormaechea"
b: ¿dónde queda eso?
a: emmm en independencia y ¿santa
fé?
c: (salta una vieja de por ahí y dice) ¡no
imposhible!, son paralelas
a: okeeeeeeeei. (pienso en que es una típica chusma pendiente de
conversaciones ajenas)
lo que pasa es que no sé las calles.
b: ah bueno. te queda muy lindo. gracias
la vieja se sienta en un buen lugar.
la vieja se pone una boina color rosa, que
combina perfectamente con el marrón de sus zapatos.
la vieja que pensé que revelaría el secreto de mi incierto destino, ahora es
fan de
rubén.